Posteado por: Santiago Benjumea | 5 diciembre 2009

Sin palabras…

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Posteado por: Robinson Last | 3 septiembre 2009

Asalariado

Casi todo el tiempo que estoy en casa me lo paso navegando por Internet. Solo que ahora no lo hago por divertimento: ahora trato de guardar conocimientos, que antes me eran absolutamente innecesarios.  Trato de grabar en mi disco duro y en mi sesera cuanta información aparezca relativa a métodos de cultivo, caza, pesca y ganadería…esas cosas que antes, cuando la humanidad tecnológica me acompañaba, me eran absolutamente prescindibles. Pero mucho me temo que si esta extraña situación se prolonga, deberé convertirme en un competente agricultor y ganadero si quiero sobrevivir, puesto que la comida de los supermercados pronto estará caducada. Esta tarde encontré una documentación muy valiosa sobre aerogeneradores domésticos y energía solar, pero, servidores_en_datacenterdesgraciadamente era un portal donde la información es de pago. Así que me dispuse a entrar con la tarjeta de crédito. No hubo ningún problema hasta que me pidió un pin de seguridad para transacciones por la red. Entonces tuve que entrar en mi cuenta bancaria y ¡oh sorpresa! : allí estaba el ingreso mensual como “asalariado por cuenta ajena”. ¿Por cuenta de quien?. Hasta tal punto de automatismo hemos llegado que el ordenador de mi empresa ha ordenado la transferencia mensual, el de mi banco la ha procesado y todo sigue como si nada. Como si la gente no hubiera desaparecido. Como si no se hubiera acabado el mundo. ¿Cobraré mi próximo salario? ¿Hasta cuando seguiré siendo, a efectos bancarios, considerado un esforzado empleado? Esto es una locura. Puede que, dentro de un mes, yo también haya desaparecido, como el resto de la gente.

Posteado por: Robinson Last | 30 agosto 2009

El camión de la basura nunca volverá a despertarme

armario

Ayer me dediqué  a limpiar mi nueva casa. Y lo primero fueron los armarios. Aquella ropa ajena me produjo una profunda pesadumbre. ¿Adonde estarán sus dueños ahora? ¿Muertos? ¿Desaparecidos en otra dimensión?. Al parecer en la casa vivía una pareja joven sin hijos. ¿Cuántas veces se puso ella aquella ropa interior tan sexy para seducirlo? ¿Cuántas logró su propósito?. ¿Pasó él la entrevista  para su nuevo trabajo con aquel elegante traje italiano?. ¿Cuantas veces las manos ajenas desabrocharon aquellos botones, deshicieron aquellos lazos? ¿Cuántas las propias manos?. ¿Quién le regaló aquella bonita corbata? ¿La camiseta de la Universidad de Michigan fue adquirida realmente en el medio oeste americano?. Había demasiada vida en aquellas huérfanas prendas.
Demasiadas preguntas sin responder.

Al final todo el textil acabó en una hoguera, en una explanada que distaba apenas cinco kilómetros de mi nueva casa. Mi primera intención fue tirar  aquel vestuario en el  primer contenedor de basura que encontrara….pero pronto caí en la cuenta que nadie iba a recoger dichos contenedores. El camión de la basura nunca volvería a pasar. Pensé que aquel detritus acabaría representando un problema, si anidaba cerca de la casa. Así que lo primero era encontrar un lugar apropiado donde acumularlo e incinerarlo. Un lugar ni demasiado cercano ni demasiado lejano. Al fin encontré aquel solar yermo, y allí fueron a parar las prendas de los legítimos dueños del hogar usurpado por mí.  Luego dediqué el resto del día a eliminar las basuras de los contenedores próximos. La tarea me resultó sofocante, a pesar de que al final ataba cuatro o cinco contenedores al coche y los arrastraba hasta la planicie en donde ardió todo, no sin la ayuda de varios litros de gasolina que extraje de algunos coches cercanos. Al final del día estaba exhausto pero satisfecho. Al menos mi nuevo domicilio estaba libre de malos olores, putrefacciones y descomposiciones. Esta noche he dormido como un bebé.

Posteado por: Robinson Last | 26 agosto 2009

Oscuridad

negro

Esta noche se ha ido la luz. Desde que ocurrió “el fenómeno”, desde que me quedé solo, suelo dejar encendida la luz del pasillo cuando me acuesto. Esta noche, de  repente, a las 4 de la mañana me desperté angustiado. Todo estaba oscuro. Allí en mi apartamento, no había luz, en la ciudad vacía no había ni un sonido, salvo el circular de mi sangre, ni una gota de luz, salvo el destello de mis neuronas visuales.

Me asomé a la ventana. Estaba ligeramente nublado y la luz de las estrellas no atravesaba la tenue masa de vapor de agua. La luna hacía tiempo que se había ido a otra parte.

El terror se apoderó de mí.

A las dos horas se hizo la luz en las calles, en mi pasillo.¿Que ocurrirá cuando todo deje de funcionar? ¿Como voy a adaptarme al colapso de la maquinaria que nos mantuvo tan inconscientemente acomodados en un mundo tan lejano a la naturaleza despiadada? El homo sapiens empleó 200.000 años para dominarla. Ahora yo voy a recorrer esos años hacia atrás en pocos meses. Tengo que lograr autonomía energética. Mañana me traslado a mi nueva casa. No soporto la ciudad vacía, oscura aún menos.

Posteado por: Robinson Last | 25 agosto 2009

Mi nueva casa

chalet2Hoy me he pasado todo el día buscando un nuevo hogar. Desde mi nuevo coche he recorrido todos los alrededores de mi solitaria ciudad. Al final me he decido por una urbanización de lujo en la que siempre soñé con vivir, y tras abrir y dejar abierta  la barrera de la entrada me he puesto a mirar algunas casas. Naturalmente no he podido entrar en ninguna de ellas. Estos ricos protegen muy bien sus propiedades. Al final me he acercado a una que, asombrosamente tenía abierta la puerta cristal que daba al  jardín. Junto a la piscina una hamaca con una toalla,  un diminuto tanga, un par de  vasos de cristal, uno de ellos roto, y un condón sin abrir como únicos vestigios de que allí hubo vida.

He entrado en la casa y la he encontrado espaciosa, luminosa y limpia.  El dormitorio principal es muy grande, con una cama de 2 x 2 sin hacer, sábanas arrugadas, olor a sudor y perfume que me he quedado esnifando, absorto, durante casi media hora. Al otro extremo de la habitación,  a unos dos metros  de  los pies de la cama una mesa de despacho con vistas al jardín principal. En la mesa de despacho un ordenador cuya conexión a Internet funciona sin problemas.

Definitivamente me traslado aquí. Además, la casa está a un palmo de un centro comercial y de una gasolinera. ¿Que más se puede pedir?

Posteado por: Robinson Last | 23 agosto 2009

Gasolina

estacion

Hoy me he despertado a eso de las siete de la mañana. Me levanté y cogí el coche. Gasolina por la reserva. Me dirigí a la gasolinera más cercana. Naturalmente esteba cerrada y los surtidores no funcionaban. Después de varios frustrados intentos para forzar la puerta de entrada, me dirigí a otra. Lo mismo.  Joder, que difícil resulta reventar un local. Y mucho me temo que voy a tener que aprender a hacerlo, dado que “el fenómeno” ocurrió de noche,  y todo estará bajo siete llaves.   Al final opté por la solución burra: estampar un 4×4 nuevecito contra la puerta. Por suerte, el vehículo estaba abierto y las llaves puestas. ¿Donde estará ahora su dueño? ¿en el otro mundo?, ¿en otra dimensión?. Prefiero no pensarlo.

He hecho un buen estropicio, las alarmas del local han saltado -ojalá alguien las escuche- pero he podido entrar. Naturalmente no he sido capaz de poner en marcha el sistema informático de la gasolinera, así que al final me he limitado a coger otro vehiculo, un wolswagen tiguan de color rojo que, al parecer, acababa de repostar. He recogido unos cuantos sándwiches, pizzas, embutidos, bebidas….Luego he escrito mi numero de teléfono en el mostrador de la gasolinera y me he marchado.

Dejar mi viejo coche allí, abandonado en la gasolinera me dió un poco de pena. De pronto comencé a recordar a las personas queridas que se sentaron en sus asientos, los viajes acompañado que hice con él, las discusiones habidas en su interior. De pronto recordé que a diferencia de mis otros coches,  este auto no dió cobijo a ningún acto obsceno. Fué , evidentemente, un coche familiar en toda la acepción de ese término. Nos estamos haciendo mayores viejo amigo, prometo recogerte  en cuanto sepa como hacer funcionar los surtidores.

La alarma sigue dando fé de mi delito. Voy en busca de mi nueva casa.

Posteado por: Robinson Last | 22 agosto 2009

Recolocándome

satelite

Hoy he decidido que tengo que organizarme. Lo primero es buscar un nuevo hogar. El apartamento en el que vivo de alquiler no me gustó nunca demasiado. Voy a coger el coche y a darme una vuelta por los alrededores a buscar mi nueva casa. Creo que, entre otras cosas, ésta debe tener las siguientes características:

1)      Que esté en un lugar despejado, sin viviendas ni edificios alrededor, que resultan, en mi situación, absolutamente desasosegantes, especialmente por la noche.

2)      Que esté próximo a los lugares de “abastecimiento” imprescindibles: gasolinera, supermercado etc…

3)      Que no sea  demasiado grande, si no quiero que el desorden y la suciedad campen por sus respetos, dada mi absoluta falta de motivación como “Amo de casa”.

4)      Que me de buen rollo….al final, es lo que pasa con las casas…como con las mujeres, la elección se basa en algo absolutamente indescriptible, irracional, eso que llamamos “flechazo”.

Posteado por: Robinson Last | 20 agosto 2009

Más solo que la una

42-15452996La red funciona. Como casi todo. Con una excepción: nadie ha respondido aún a los cerca de 180 emails que envié ayer tarde. Tampoco funcionan los canales del IRC, es decir, solo hay robots conversacionales, la mayoría malos y que sólo sirven para anunciar nuevos productos de consumo o páginas webs de pago. Son ejemplo de discapacidad intelectual artificial.  Tampoco hay ningún conocido conectado en el Messenger.

La televisión ha dejado de funcionar…los canales fueron apagándose progresivamente. El último en dejar de emitir ha sido el de teletienda. Se ha pasado 48 horas empeñado en que hiciera abdominales. No creo que me sea muy útil: por el momento las posibilidades de ligar parecen escasas. Aún quedan emisoras de radio que emiten música. Ninguna da noticias, ninguna habla, ninguna voz humana, ninguna idea.

Tengo que ir asumiendo mi estado. Estoy solo. No hay nadie más en este planeta.

La comida en casa se me está acabando, y eso que casi no he comido en estos días. Tengo que organizarme. Lo primero es decidir donde voy a vivir. La ciudad me inquieta, pero tiene sus ventajas: tengo a mi disposición todo lo que pueda necesitar. Probablemente me vaya a vivir a las afueras. Después de todo, gasolina no me ha de faltar. Esta tarde haré una excursión.

La red funciona. Como casi todo. Con una excepción: nadie ha respondido aún a los cerca de 180 emails que envié ayer tarde. Tampoco funcionan los canales del IRC, es decir, solo hay robots conversacionales, la mayoría malos y que sólo sirven para anunciar nuevos productos de consumo o páginas webs de pago. Son ejemplo de discapacidad intelectual artificial. Tampoco hay ningún conocido conectado en el Messenger.

La televisión ha dejado de funcionar…los canales fueron apagándose progresivamente. El último en dejar de emitir ha sido el de teletienda. Se ha pasado 48 horas empeñado en que hiciera abdominales. No creo que me sea muy útil: por el momento las posibilidades de ligar parecen escasas. Aún quedan emisoras de radio que emiten música. Ninguna da noticias, ninguna habla, ninguna voz humana, ninguna idea.

Tengo que ir asumiendo mi estado. Estoy solo. No hay nadie más en este planeta.

La comida en casa se me está acabando, y eso que casi no he comido en estos días. Tengo que organizarme. Lo primero es decidir donde voy a vivir. La ciudad me inquieta, pero tiene sus ventajas: tengo a mi disposición todo lo que pueda necesitar. Probablemente me vaya a vivir a las afueras. Después de todo, gasolina no me ha de faltar. Esta tarde haré una excursión.

Posteado por: Robinson Last | 19 agosto 2009

Prefiero el campo

ciudad_gente

Es curioso como se han invertido el efecto de los lugares comunes. Como buen “urbanita” siempre me sentí acogido por el asfalto, los bloques de hormigón actuaban ejerciendo de cálido regazo que ahuyentaban, como una madre exánime, mis fantasmas. En la ciudad desparecían mis miedos y pánicos, dentro de la muchedumbre me sentía cómodamente arropado, nunca tuve fobia social.

El entorno rural  me producía, sin embargo,  un ambivalente sentimiento de fascinación y desolación. Siempre, a la vuelta de una excursión prolongada por la naturaleza, me sentía con una agobiante sensación de soledad y desamparo, que sólo remitía después de una cierto tiempo sumergido en la vida urbana.

campo

Ahora todo funciona a la inversa. El campo, la naturaleza solitaria me resulta cómoda,  el murmullo del viento me serena. Por el contrario, la ciudad inhóspita, las calles vacías, los bloques de viviendas sin vida me aterran. Tengo que ir tomando decisiones….esto dura más de lo previsto….

Posteado por: Robinson Last | 18 agosto 2009

Debilidades metafísicas

ciudad_vacia2

Otra posibilidad es que esté muerto. Pero en ese caso: ¿Esto es el cielo o el infierno?. Más bien, mi estado parece el limbo: ni bueno ni malo, inocuo pero desasosegante. Lo malo es que a la larga esto pesará mucho. Una larga vida en absoluta soledad me volverá loco.. O sea…si este es el otro mundo, me inclino a pensar que  he ido a parar al infierno. Razones no le faltan al Gran Jefe, casi ejercité todos sus pecados capitales. ¿Pero que coño me digo? Yo soy ateo, joder. La soledad me está empezando a afectar. Al final acabaré rezando….¡No! ¡Nunca me rendiré al reino de las emociones irracionales.

Otra posibilidad es que esté muerto. Pero en ese caso: ¿Esto es el cielo o el infierno?. Más bien, mi estado parece el limbo: ni bueno ni malo, inocuo pero desasosegante. Lo malo es que a la larga esto pesará mucho. Una larga vida en absoluta soledad me volverá loco.. O sea…si este es el otro mundo, me inclino a pensar que he ido a parar al infierno. Razones no le faltan al Gran Jefe, casi ejercité todos sus pecados capitales. ¿Pero que coño me digo? Yo soy ateo, joder. La soledad me está empezando a afectar. Al final acabaré rezando….¡No! ¡Nunca me rendiré al reino de las emociones irracionales.

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